Mark Zuckerberg hablaba de los principales retos cuando hay que contratar rápido.
Y compartía una regla que él utilizaba para contratar equipo. Decía que, a veces, entre dos o tres perfiles, todos son buenos sobre el papel, entonces ¿cómo acertar? Este era su planteamiento:
«Si en vez de ser yo el CEO, esta persona fuera el CEO de la empresa y yo fuera su equipo directo: ¿estaría contento de trabajar para ella?«
Sobra decir que se quedaba con la posición quién, en efecto, así era. Porque Mark tenía claro que confiaría en su visión, en su estilo de liderazgo y en su buen hacer.
¿La pregunta del millón? Vamos a hacerla porque el éxito es de los valientes: Piensa en cada miembro de tu C-Level, Comité Directivo, o equipo directo. Si fueran los CEOs de tu compañía: ¿te gustaría trabajar para ellos? [Porque esto es lo que están haciendo hoy el resto de tu equipo].
Tanto si te gusta lo que ves, como si no, podemos acompañarte (si no lo estamos haciendo ya). Escríbenos y te contamos cómo.
Y por cierto, Steve Jobs hablaba también del equipo. Decía que había aprendido a ver a las personas a largo plazo y que, cuando identificaba un error, su primera reacción ya no era arreglarlo sino pensar. «Estamos haciendo algo grande, no solo este año, sino en los próximos 10 años» ¿Qué necesita aprender esta persona para no volver a cometer este tipo de errores?
En fin. Ya ves que las personas son siempre motor y foco, también de los grandes referentes. Tiene sentido. Sean 20 o 3.000, son las que harán que consigáis vuestro propósito y objetivos.
– Verónica Ferrer, partner y directora de estrategia de Pitaya
